Dicen que Saddam Hussein fue visto por las calles de New York implorando por un quarter con el cual comprarse un bocadito de pan con jamón y salsa picante de Bagdad.
Prefirió vivir a un costado del puente de Brooklyn que ser colgado en la plaza mayor de la capital de Iraq.
PD: Una cervecita Budweisser tampoco viene mal.

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